Clémentine Lucien


Renée-Clémentine Lucien est Maître de conférences à l’Université de Paris IV-Sorbonne et spécialiste de la littérature, de l’art et de l’histoire culturelle des civilisations latino-américaines et caribéennes, et tout particulièrement de Cuba.
Elle est l’auteure d’une thèse de doctorat intitulée Résistance et cubanía : Trois écrivains de la génération de la Révolution Cubaine : Eliseo Alberto, Leonardo Padura et Zoé Valdés et de nombreux articles sur des thématiques cubaines notamment, parmi lesquels deux articles sur Abilio Estévez :
- “Hibridez, utopía, Relación", Hommage à Milagros Ezquerro, Théorie et fiction, México/Paris, Rilma2/ADEHL, Coll. Estudios y Ensayos, 2009, p. 337-343.
- « Abilio Estévez, On a tous un palais quelque part... », Les Lettres Françaises n° 96, 6 septembre 2012.

Articles de l'auteur


Littératures d'Amérique Latine | Abilio Estévez, l’écriture et la vie

Bailar la vida, bailar la muerte en San Miguel de los Baños en El bailarín ruso de Montecarlo, de Abilio Estévez

Bailar la vida, bailar la muerte en San Miguel de los Baños en El bailarín ruso de Montecarlo, de Abilio EstévezDesde la Barcelona soñada donde decide exiliarse, el narrador autodiegético especialista de José Martí y sesentón cojo Constantino Augusto de Moreas, sediento de libertad, lleva al lector de El bailarín ruso de Montecarlo a un viaje por la memoria de los años setenta, en un balneario cubano desusado. Era un lugar de evasión para el adolescente harto de la ideología del Hombre Nuevo revolucionario y del mundo carcelario, atraído por la poesía de la danza. Es obvio que el bailarín cubano fantaseado y las referencias a Nijinski obran como un puente obsesivo entre dos espacios literarios, creando así un incesante vaivén entre Barcelona y Cuba. En la novela se despliega pues una de las obsesiones de Abilio Estévez, la libertad conseguida por la belleza del arte. Dance life, dance death in San Miguel de los Baños, in Abilio Estévez’s El bailarín ruso de Monte-CarloFleeing Cuba and settling in Barcelona, the autodiegetic teller, a José Martí’s specialist, sixty years old and lame, Constantino Augusto de Moreas, who was thirsty of liberty, takes the reader of El bailarín ruso de Montecarlo in a travel through memory to the 1970’s in a deserted Cuban Health Resort. It was a place of evasion from an oppressive environment imposed to a young man attracted by the gracefulness of dance and weary of the ideology of New Revolutionary Man. Of course, the haunting Cuban dancer he keeps remembering and the references to Nijinski act as an obsessive bridge between two literary spaces, Barcelona and Cuba. The novel develops one of Abilio Estévez’s obsessions, namely the access to freedom through the beauty of art.

Consulter l'article