Littératures d'Amérique Latine |  Ecriture du mal 

Fabrice PARISOT  : 

Entrevista a Edmundo Paz Soldán

Texte intégral

1¿Cuándo y cómo empezaste a escribir? ¿Qué te motivó y que te motiva hoy?

2Empecé a los 9 años. Hacía periódicos para mis padres. Mis primeros cuentos son de los 11, 12 años. Pero todo fue sólo un pasatiempo hasta los 18, 19 años, en que comencé verdaderamente a escribir, que es reescribir. Lo que me motiva siempre es el deseo de contar historias acoplado a la fascinación por el lenguaje como un instrumento de expresión artística.

3Parece que con Los vivos y los muertos rompes completamente con tu obra  anterior. Por lo menos, marca aparentemente una especie de ruptura en tu narrativa. ¿Por qué este cambio?

4Después de escribir muchas novelas ambientadas en Bolivia, sentí que necesitaba un cambio de aire. Vivo en Estados Unidos desde 1988, tenía curiosidad por explorar narrativamente un país muy complejo, y la historia en la que se basa la novela ocurrió cerca de donde vivo, por lo que me animé a utilizarla como punto de partida. Digamos que todo ocurrió de manera natural.

5¿Por qué elegiste este título? ¿Que deja entender?

6La novela trata sobre la relación que se entabla entre los vivos y los muertos. Sobre la forma en que lidiamos con nuestros fantasmas. Yo recordaba el título de una novela de Mailer, Los desnudos y los muertos, que me sirvió de inspiración para encontrar mi título.

7En la Nota final, insistes en el hecho de que en el relato se trata de una meditación acerca de la noción de pérdida. ¿No podría considerarse que se trata también de una reflexión acerca del Mal y de la Muerte?

8Por supuesto que sí. Pero el tema de la muerte lo tenía más consciente que el del mal.

9El libro se abre con dos epígrafes: uno en español de Ohran Pamuk, otro en inglés de Joyce Carol Oates. ¿Por qué haber elegido citas sacadas de dos idiomas diferentes? ¿Querías señalarle algo al lector?

10Bueno, lo de los idiomas es una casualidad. La de Pamuk me gustaba porque decía algo poético sobre la nieve, que es parte fundamental  del paisaje geográfico y anímico de la novela. La de Oates es más brutal en su sencillez, está sacada de una novela con un psicópata como personaje central, así los epígrafes se complementaban para mí: uno habla sobre el paisaje y el otro sobre la violencia.

11El primer epígrafe se relaciona con la nieve y el silencio, el otro con la mirada y la noción de caída. ¿Invitan ambos epígrafes a focalizar nuestra lectura sobre esos diferentes aspectos?

12Sin duda. Esa era la intención.

13¿Me equivoco si afirmo pues que el clima, principalmente la nieve, la lluvia y el frio, desempeñan un papel fundamental en la psicología y en el comportamiento de los personajes?

14No, para nada. Yo quería utilizar el paisaje a la manera de las novelas del siglo XIX, para revelar estados de ánimo y no como simple decorado para que actúen los personajes. Quería que el paisaje sirviera también de manera simbólica, que la nieve fuera esa fuerza capaz de enterrar a los personajes en el pueblo, literal y metafóricamente.

15Dicha nieve es lo que más o mejor parece caracterizar a Madison, la ciudad en la que transcurre el relato. Pero, ¿qué representa Madison en la novela?

16Representa a una típica ciudad americana, lo opuesto a la mitología creada por Kerouac en En el camino. Si en Kerouac la carretera es el símbolo de los Estados Unidos, el deseo de aventura y exploración de un país inmenso, Madison es el pueblo pequeño donde los chicos no salen a la aventura, se quedan por falta de oportunidades, a heredar el trabajo de sus padres y a tratar de construir una vida sencilla y limitada en sus horizontes.

17¿Se tratará de una ciudad que existe de veras o de una pura  creación literaria?

18Está basada en Dryden, un pueblito de menos de diez mil habitantes a veinte minutos de donde vivo, en el estado de Nueva York, más cerca de Canadá que de Manhattan. A Dryden le añadí algunos toques de Ithaca, la ciudad universitaria en la que vivo.

19Se nota también en la novela la importancia de los espacios virtuales. Te parecen poder relacionarse con la problemática del Mal? ¿O con otro tipo de problemática (soledad/ comunicación…)?

20Se relacionan con la pareja comunicación/soledad, cada vez más fuerte en la forma en que ambas sensaciones se polarizan. Pero también se usan para satisfacer impulsos perversos, como en el caso de Webb.

21A nivel ahora de la estructura de la novela  elegiste la polifonía o pluralidad de voces narrativas. Sin embargo, pese a la multiplicidad de voces, el relato parece organizarse alrededor de tres núcleos narrativos fundamentales: la muerte de Tim y Jem, la violación y el asesinato de Hannah y Yandira y por fin otro doble asesinato, el de Christine y su padre por El Enterrador. ¿A qué responde o corresponde esa organización?

22En realidad quise respetar al máximo la progresión de acontecimientos del caso real. Pero es cierto que hay núcleos narrativos en torno a los cuales se arma la historia.

23Al final, tenemos la impresión de que vas construyendo tu relato como si se tratara de un rompecabezas cuyas piezas, una vez reunidas, permiten obtener una visión completa de una situación, de un acontecimiento o de un personaje. ¿Qué te permitía ese tipo de organización interna de la diégesis?

24Quería combinar lo micro con lo macro, que cada personaje tuviera su voz pero que esa voz tuviera sentido dentro de una estructura amplia. Me imaginaba algo así como una obra teatral en la que cada personaje sale al escenario a declamar la parte que le toca de la historia, y en la que la historia se va construyendo como una polifonía, con el concurso de todas las voces.

25En esa galería de personajes que aparecen en la novela, creo haber percibido que destaca la figura del Padre. ¿Qué importancia le das a esa figura?

26El padre, tradicionalmente, es la figura de la ley, de la represión. La novela quiere explorar esas connotaciones simbólicas. Me fascinaba de manera perversa, en la historia real, el hecho de que el psicópata estaba casado y tenía un hijo. Me preguntaba qué cosas había visto el niño, qué había absorbido sin darse cuenta, cómo se relacionaba con un padre psicópata. La mirada del niño es clave para mí en la novela.

27Además, parece que el Mal, que puede cobrar diferentes aspectos, está muchas veces relacionado con dicha figura, ¿no es así?

28Mi respuesta a la pregunta anterior así lo sugiere.

29Y el mundo de los adultos, no es tan mejor ni tan peor que el de los adolescentes…Todos de una manera u otra se relacionan con el mal sea cual sea el aspecto que cobre. ¿Significa eso que el Mal (que se da o que se padece) es inherente al ser humano?

30Es parte fundamental de la condición humana.

31Webb es la encarnación de la más alta crueldad. ¿Quisiste hacer  de este personaje el símbolo del Mal hecho hombre?

32No lo pensé como símbolo. Pero sí sabía que si uno de mis personajes centrales era un psicópata, que debía tratar de transmitir ese lado brutal, el horror, la crueldad de alguien así.

33¿Qué papel desempeñan los chistes que se cuenta?

34En las primeras versiones Webb aparecía como alguien muy ordinario, un hombre más bien gris. Necesitaba algo que transmitiera su violencia interior, un detalle que construyera su psicopatía. Curiosamente, y no sé si puedo explicarlo de manera racional, cuando se me ocurrió lo de los chistes pensé que era el elemento que faltaba, que transmitía ese lado siniestro que buscaba. Fue más bien una intuición.

35En el núcleo dedicado a la violación y al asesinato de las dos adolescentes por Webb algunas escenas parecen estar sacadas de unas películas de horror. ¿Me equivoco?

36No. La idea era que no fueran gratuitas. Pero sí era necesario transmitir el horror de enfrentarte a un psicópata desatado.

37¿Qué cineastas o qué películas te influenciaron?

38Las vírgenes suicidas, de Sofia Coppola, y Elefante, de Gus van Sant. También me ayudaron los noticieros de CNN sobre casos de pedófilos, asesinos en serie, etc.

39¿Reivindicas la escritura cinematográfica para esta novela? ¿O mejor prefieres la de escritura policíaca?

40Más que nada, quería que la novela se pudiera leer de una sentada, como si se tratara de un cuento. Quería meter al lector en la acción desde la primera frase y no soltarlo hasta al final. Seguro que el cine me ayudó, pero me ayudó más la literatura de suspenso, de la que soy un gran admirador.

41En cuanto a Junior, el hijo de Webb,  parece ser víctima de traumas y padecer esquizofrenia. ¿Otra forma del Mal? O ¿será para él una manera para escapar a la realidad que vive?

42Es una manera de escapar de esa realidad asfixiante. A él lo veo más como una víctima que debe enfrentarse de la mejor manera posible a una situación capaz de vencerlo y dejarlo con traumas.

43¿Por qué haber introducido también como tercer núcleo el asesinato de Christine y de su padre? ¿Querías demostrar que existen varios tipos de crímenes? ¿Qué el Mal puede cobrar varios aspectos? ¿Llevar diferentes máscaras?

44Porque así ocurrió en la vida real. Sólo quería respetar eso.

45Daniel, el periodista, tiene todas o casi todas las características de un detective. Pero, al final, nos damos cuenta de que él también está sufriendo por haberse ido su mujer con el yogui. ¿Vendría Daniel a encarnar otra forma del Mal?

46No, Daniel no encarna el Mal. En la primera versión lo pensé como un elemento organizador, una suerte de detective que va uniendo todas las pistas de la novela. Pero luego vi que eso era muy tradicional y que había que darle un papel más suelto. Así que al final él está relacionado con otra pérdida, la del desamor.

47Amanda, por fin, aparece como un personaje aparte. ¿Será  ella la que encierre el mensaje clave de la novela?

48Bueno, es el centro moral de la novela, la sobreviviente, la que es capaz de mirar más lejos que los demás. También está dañada, pero ha podido salir del infierno.

49¿Cuál será ese mensaje?

50No sé si mensaje. Pero sí que somos capaces de resistir al Mal, aunque eso signifique que terminemos con traumas que nos acompañarán de por vida.

51La droga, el sexo y los mundos virtuales aparecen como los ingredientes que mejor definen a una juventud que se siente frustrada y aburrida. ¿Aquéllos serán signos que permiten definir la aparición Mal y su inexorable repetición?

52En todo caso, sería la banalidad del mal, por usar una frase muy conocida.

53¿O son meros estereotipos o clisés que permiten caracterizar a la juventud de los Estados Unidos de principios del siglo XXI?

54Supongo que hay algo de eso también. La novela trabaja con estereotipos del cine juvenil norteamericano (los deportistas, los estudiosos, las cheerleaders) pero ojalá que sea capaz de trascenderlos.

55Hasta Dios parece haber abandonado a los seres humanos que pueblan esta ciudad del upstate Nueva York. ¿No habrá pues ningún remedio?

56Una de mis inspiraciones para esta novela, la inspiración secreta, es Juan Rulfo. Un cuento como “Luvina” me ayudó mucho a pensar en Madison como un purgatorio o un infierno. Y de allí no se sale vivo. Casi.

57¿Puédese atribuir a la fatalidad las numerosas muertes que convierten la novela en una verdadera tragedia?

58Pocos lo han visto, pero lo cierto es que buena parte de las muertes son debidas a accidentes, no asesinatos. Así que sí, la fatalidad tiene un gran papel en la novela.

59¿Cómo interpretarías que todas las fuerzas del Mal se abatieron sobre Madison, verdadera tierra de maldición?

60 Literariamente, Madison es una condensación de esa violencia cotidiana con la que debemos convivir. Metafóricamente, Madison es mi Luvina.

61Sé que el 18 de marzo de este año va a salir tu nueva novela titulada Norte. ¿Trata de lo mismo?

62Trata de la violencia, pero está más relacionada con el tema de frontera y la inmigración latinoamericana a los Estados Unidos. Es una novela más extensa, menos íntima que Los vivos. Es otra mirada al mismo problema de la violencia en la sociedad contemporánea.

63Y para terminar, ¿en qué estás trabajando ahora?

64En una novela de ciencia ficción. Una novela de guerra que comenta de manera indirecta sobre lo que está ocurriendo en Irak y Afganistán.

65Muchas gracias, estimado Edmundo.

Pour citer cet article

Fabrice PARISOT, « Entrevista a Edmundo Paz Soldán », paru dans Littératures d'Amérique Latine, Ecriture du mal, Entrevista a Edmundo Paz Soldán, mis en ligne le 17 février 2011, URL : http://revel.unice.fr/symposia/lal/index.html?id=345.


Auteurs

Fabrice PARISOT